Of course
Un día de hace tanto tiempo que me da rabia echar cuentas entré en una papelería a comprar un cuaderno y salí enamorado. Puede que suene cursi pero es lo que me sucedió. En la papelería me encontré con dos niñas (Yo tenía doce o trece años y ella uno más) realmente lindas (relindas que diría un argentino). Si nos ponemos quisquillosos había una más guapa que otra.
No digo yo que no me gustaran pero después de una mirada furtiva me centré en pedir mi cuaderno de cuadritos. Sin embargo, cuando ya estaba pagando algo sucedió y las dos niñas comenzaron a reírse. La carcajada de una de ellas era absolutamente especial y me enamoré. No tiene ningún sentido porque yo ni la conocía ni sabía como era ni la había escuchado jamás pero la cosa es así.
Como era aún más tímido que en la actualidad, la historia pudo quedar ahí. No obstante quiso la casualidad que en una fiesta del colegio (las primeras fiestas de mi vida) la niña de la risa especial viniera con una pandilla. Hablando con un amigo de pronto escuché la risa y como si alguien me hubiese pinchado me di media vuelta. Allí estaba. Los hados de la casualidad se confabularon para hacer que mi mejor amigo del colegio conociese a esa pandilla. Me la presentó: Tito, Mica.. Mica, Tito.
Ese día estuvimos todo el rato hablando y no creo haber estado más ocurrente (afortunadamente no hay grabaciones para humillarme) en lo que llevaba de vida. El resultado es que la cría no paraba de reírse y a cada carcajada yo me rendía más. Ese día la lleve a casa y durante unos días paseamos durante toda la tarde (a una distancia prudencial) charlando sin parar. Un día, en una fiesta, me atreví incluso a echarle el brazo por encima del hombro. Como a esas edades los días son meses y los meses años, no sé ni recuerdo porqué dejamos de salir. No recuerdo ninguna pelea ni discusión pero sí recuerdo que durante el verano no nos vimos.
Al año siguiente ya estaba en el instituto. Aunque muchos de mis amigos del colegio iban a ese instituto ninguno de ellos acudía a mi clase. El primer día, sin conocer a nadie me puse en la última fila como siempre. La profesora dijo algo y todos rieron escandalosamente y entonces, pude distinguir claramente entre tantas carcajadas la risa inconfundible de Mica. ¡Estaba en mi clase!. Y no sólo ella sino su amiga rubia como ella pero que además había sufrido esa transformación que las niñas sufren a determinada edad. Ahora la amiga combinaba ese aire de inocencia virginal de su carita con el morbo que nos daba su desarrollo. Siempre me recordó a Emma Suarez.
Curiosamente, y aunque era evidente que nos conocíamos, durante un tiempo nos tratábamos como dos más de los compañeros. Un día en una de esas conversaciones típicas de chavales de catorce años (que se tienen hasta los sesenta) uno de la clase me dijo que yo le gustaba a la amiga de Mica. ¡No podía ser!. Pero si era la tía más buena de la clase y yo era un tío muy normalito y con un defecto en la voz. Al final me confesó que lo sabía de muy buena fuente. Tan buena como que se lo había dicho ella misma. La cuestión es que, como esas cosas deben hacerse como deben hacerse y ella no podía tomar iniciativa, la niña había enviado al emisario para animarme a pedirle que saliéramos juntos en la siguiente fiesta del instituto. La situación era tan inesperada para mí que jamás siquiera pensé en poder salir con esa preciosidad. Poco a poco, según pasaron los días fui dándome cuenta de que la cosa podía ser. Incluso me empezó a gustar más allá de lo buena que estaba. El sábado de la fiesta yo estaba absolutamente decidido a pedírselo. Recuerdo como si fuese ayer que entré en la fiesta y me uní a la pandilla de clase. Allí estaba Mica y su amiga. La amiga estaba espectacular y me saludo con una preciosa sonrisa. La cosa pintaba bien.
Me puse nervioso sólo con verla. Mi plan era infalible (sobre todo teniendo en cuenta que según parecía el sí estaba asegurado). Necesitaba estar con ella a solas y para ello nada mejor que esperar a que pusiesen lento (aún me hago cruces con el hecho de que hoy día no pongan lento en fiestas y discotecas. ¡Que generación más boba esta!). Así pues, mientras tanto me limité a charlar. Una vez más me comporté como el payaso que se esperaba y conseguí que Mica y su amiga se rieran constantemente. Las dos rubias, chiquititas y preciosas. Una buenísima y la otra aún niña. Las dos simpáticas y sin parar de reir. De pronto, en una de estas no se que dije pero recuerdo que a Mica le dio un ataque de risa. En ese momento pusieron lento. Mire a la amiga de Mica, mire a Mica desternillándose y saqué a bailar a Mica. No le pedí nada pero desde ese día, oficialmente, la noticia del instituto era que Tito y Mica estaban saliendo.
La cosa duro unos meses. Una barbaridad en tiempo adolescente. En este caso si hubo discusión aunque no pelea. Dejamos de vernos.
Durante los dos años siguientes, nos veíamos en el instituto pero no hablábamos. Además ella suspendió un curso y repitió y ni siquiera coincidimos cerca (las aulas se agrupaban por cursos). En ese tiempo Mica sufrió una transformación aún más impactante que su amiga (que seguía estando buenísima). Mica era una chica bajita, guapa y rubita como siempre pero con una cinturita de avispa y unas caderas prominentes. Vaya, una mujer tipo diábolo pero de los buenos. Toda su belleza la acompañaba con una forma de caminar muy particular y sensual. Recuerdo que un día un compañero de clase señaló al patio y me dijo. ¡Qué buena esta esa tía!. Era Mica con unos vaqueros ajustados y era curioso ver desde arriba como iba caminando mientras los tios giraban la mirada a su paso. Recuerdo que le dije que había salido con ella y él se descojono de mí.
A finales del curso de tercero de BUP un día cualquiera un compañero me dijo que iba a ir al cine con unas amigas. Iba a ver la recien estrenada "Terminator". Me habían hablado bien de la peli y me invito a que fuera con ellos. Cuando salimos del instituto mi sorpresa fue mayúscula cuando me encontré que, entre las tres chicas que nos esperaban estaba Mica. Mi amigo me dijo antes que él no tenía nada con ninguna de ellas pero que una de ellas estaba buenísima y estaba intentando ligársela. No había que ser un genio para intuir a quien se refería. Lo más ridículo de la situación fue cuando mi compañero me presentó a Mica y nos damos dos besos como si nos acabásemos de conocer. En el cine casi nos echan. Durante toda la película compartimos palomitas y complicidad. En cada escena hacíamos un chiste. Lamentablemente para el resto de los asistentes, la risa de Mica era poco disimulable. Ya acababa la película cuando alguien del cine se acercó y nos dijo que, o nos callábamos, o abandonábamos la sala. Mire a Mica y por un instante dejó de reírse. Le dije ¿nos vamos? Y contestó que sí. Los siguiente seis meses no nos separamos excepto para ir a las pocas clases que no nos saltábamos.
Las circunstancias por las que dejamos de salir son bastante complejas. El caso es que lo dejamos. Yo dejé el instituto y me metí en la universidad. Ella dejó el instituto e hizo un módulo de FP de informática. Se hizo novia formal con un chico algo mayor, hijo del dueño de una cadena de zapaterías. Una amiga común me contaba alguna cosa sobre ella pero pasó el tiempo y no me la encontré.
Un día, en tercero de carrera estaba en la cafetería y de pronto escuché una risa inconfundible. Era Mica que se había matriculado en Informática. No podía creerlo. Esta vez me fui directo a por ella y nos alegramos mucho de reencontrarnos. Ese día la lleve a su casa en mi destartalado 2CV. Al día siguiente también, y al otro y al otro. Al cabo de unos días me dijo. Tito, tu y yo sabemos cómo va a acabar esto y yo tengo fijada fecha para mi boda así que mejor que no nos volvamos a ver.
Durante ese año me la encontré varias veces en la escuela. Nos saludábamos y poco más. Al año siguiente yo comencé la licenciatura en otro edificio y ella creo que dejo la escuela. En los años siguientes jamás la he visto. Por esa amiga común supe que se casó y que engordó muchísimo. También, cortesía de su amiga, me enteré pasados los años que aunque no se había separado se llevaba fatal con su marido. Cosas que pasan cuando crecemos.
Podría haber escrito de Nana y de cómo me sedujo esa sonrisa mitad sensualidad y mitad suficiencia o de Ella, la mujer de mi vida, y de cómo me quede prendado de su risa dulce en cuanto la conocí pero hoy me apeteció hablar de Mica porque hace unos días, en Sevilla un amigo me dijo que se había encontrado con ella por la calle. No la reconoció. De hecho fue Mica la que se dirigió a él. Le preguntó por mí. Mi amigo, que apenas conoce la historia me comentó que estaba gorda "aunque buenorra" y eso sí, "tiene la misma risa nerviosa de siempre”. De pronto no sé muy bien porqué, un escalofrío me recorrió de arriba a abajo.
Epílogo: Hace poco comía con mi amiga y su marido (también mi amigo, pero menos cómplice) e intentaban practicar uno de sus deportes favoritos que consiste en intentar emparejarme. En un alarde de lógica consultora (deformación profesional supongo) sacó un bolígrafo y se aprestó a escribir una especie de "Check list" preguntándome
- A ver, ¿cómo te gustan a ti las mujeres?
En ese momento, recordé nítidamente, la sonrisa de Nana, la risa de Ella y tal vez por la conversación reciente, me invadió la sensación indescriptible cuando escuchaba la carcajada nerviosa de Mica. Mi amiga interrumpió mis pensamientos contestándole a su marido tal y como las mujeres suelen contestar a sus maridos con una mezcla de condescendencia e irritación.
- Pareces tonto!, ¿acaso no lo conoces?. Le gustan con las tetas gordas.
Me quede pensando un segundo y luego asentí:
- Of course!

21 comentarios:
Comparto, y además no me canso de repetirlo, que nunca entenderé por qué se extinguieron los lentos en los pubs y discotecas.
En fin, preciosa y nostálgica historia. Como me dijo una vez mi abuela a mí, a lo mejor tu problema es que ya cubriste el cupo de enamoramientos y no te tocan más.
Yo no le hice mucho caso, estaba ya mayor cuando me lo dijo... pero quién sabe!
Un beso.
Ozú!, Tito hablando de amores pasados.
¿Te has fumao algo?
Es una simple broma, sólo quería destacar que no acostumbras hacer este tipo de posts, al contrario, se denota en ti cierto resquemor hacía las mujeres, ¿Qué te habrán hecho?.
A reveure
Júlia,
Una vez más, creo que tu percepción tiene más de tuya que de percepción. ¿Yo resquemor hacía las mujeres?. Jamas. Siempre me han gustado. Nunca las he entendido pero siempre (o tal vez precisamente por eso) me han parecido fascinantes.
En fin, cada cual tiene sus cadaunadas pero probablemente mis amores pasados sean el tema más repetido en mis posts desde que comencé a escribir el blog. Otra cosa es que tu no hayas leído todo (de lo cual tampoco te culpo por supuesto).
PD: para suspicaces, el comentario anterior borrado fue mío (se me fue el dedito...).
¿Este es de los repetidos no?...creo recordárlo. Lo de fijarte en el pecho prominente de las chicas puede ser contraproducente para tus gustos, porque a lo mejor te pierdes muchas sonrisas.
O no espérate (voy a ser mala) posiblemente siempre caes perdidamente enamorado de mujeres con poco pecho, ya que este factor no te impide fijarte en lo que más te gusta (la sonrisa).
Joder tito qué bueno!!!, ya echaba de menos este tipo de post,
No te conozco y poco a poco estoy leyendo tus post pero yo creo que Amy no termina de acertar.
A mí me da la impresión de que en realidad tienes cierto pudor a reconocer abiertamente esa sensibilidad que dejas entrever en muchos de tus escritos.
Por eso lo de las tetas, cuando en realidad a ti lo que te pone es un sonrisa.
Pero claro, lo mismo estoy equivocada. Un beso.
Cris
Jajaja Cris lo mío era ironía hacia el gusto manifiesto de tito por mujeres con mucho pecho y es que hay ramas que no dejan ver el bosque....jajaja.
Como dice Tina: What´s love...
besos
Hay personas que han dejado huella en nuestra vida, quizás una historia de desencuentros, quizás no fué el momento, pero podría haberlo sido.
A mi también me ha gustado el post y también me ha traído recuerdos de una persona que siempre ha estado entrando y saliendo de mi vida...
Quizás esto no vaya tanto de tetas...o si, y estaríamos hablando de necesario y no suficiente?
Ahora me voy pensando en la abuela de Raquel, y su cupo de enamoramiento...será que hay alguna web donde se haga el càlculo ;)
Un beso
Tu si escribes gilipolleses.A quien coños le importa toda esa mierda de tu vida?
Te recomiendo que te laves el culo con bicarbonato de sodio.jajajajajajaja.
de verdad que hay que ser limitadito pa´leer tremendo (por largo) post y que no te interese...joder, de verdad que tiene que haber de to´ en el mundo..je je para recomendar estas tú...vamos hombre...
Coño!!!! que si escribierais algo interesante!!! pero vamos,tanta gilipolles sobre que si me gusta la chica que si le gusto que si se baña el culo o que si no se lo baña!!! joder!!!!! a quien coño le interesa tanta basura:Escribid sobre los gastos ocultos de la familia real y los pendejos que los costean.
Pero qué preciosidad :)))
Y encima eliges a Tina, hum... no me extraña que te ligases a la más guapa de la clase.
Joder que tenéis una fila de lambonas ehhh!!!! mirad que te dicen lo lindo de tu post...os aseguro que las lleváis a un museo y confunden el papel cagado de los baños con una obra de arte!!!
Lavaos vuestros hediondos culos y luego mamadme la polla jajajajajajaja
Hola , nunca antes escribi un comentario a ninguno de tus post hasta hoy . Llevo leyendote años , es decir , lei todo lo que has publicado :)Este verano pense que me daba " un algo " cuando no podia acceder a tu bloog ( tendre cuidado con tu ego .. y al de algunos mas .. )pero como soy insistente , aun mantenia la esperanza y de vez en cuando " pinchaba " . Ayer me reencontre contigo :) He leido tu entrada ,Recuperando trocitos y no puedo decir porque razon, me asaltaron un par de post en concreto, uno en el que describiste con sumo cuidado , sensaulidad y delicadeza como vestiste a una señorita , el otro .. un viaje que hiciste y la descripcion sobre el bello paisaje que fue el cuerpo de otra ( o la misma señorita ) espero puedas reeditarlos y todos podamos disfrutarlos de nuevo :). Gracias por tantas horas de lectura genial.
PD: No puedo poner acentos al texto porque mi teclado no los tiene ;)
mia
Otra que seguro fue al museo jijijiji
Pasaba por aquí... vi lo de la risa y me quedé. Comenzó con un cuaderno y recordé a Diana, que era ese tipo de niña, la de la risa y lo que ella me enseñó... es decir, la risa y su relación con el hombre. Me has recordado al Breuer que trata a Nietzsche en la novela de Yalom. Porque la risa de aquella niña... era lo más parecido a la aceptación y a una promesa.
Un saludo .~)
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