Ecoilogico

Siempre digo, y aquí lo he dicho más de una vez, que no me gustan los “–istas” porque con alguna excepción que habrá por ahí ( que ahora no encuentro pero que seguro que la hay) normalmente los grupos “istas” terminan en su extremismo por parecerse los unos a los otos y sus propósitos o ideologías por muy loables que sean terminan pervirtiéndose ente el dogmatismo y la intolerancia. A veces digo que yo soy bético porque me jodería ser sevillista que no deja de ser un “ista”. Es solo una broma, todos sabemos que ser bético es en realidad una virtud congénita.

Pero en fin, todo este prefacio es para decir que desde siempre me han fastidiado los ecologistas. Uno puede ser ecológico que es además un término bonito lo mire por donde lo mires y que, tal vez por lo de lógico, da una idea de inteligencia y mesura o puede ser ecologista que es cuando la lógica ya comienza a rozar la obsesión.

Sin embargo con la ecología me pasa como con los devotos de Al Gore y su iglesia del quinto advenimiento del calentamiento global. Es cierto que tiene un toque de extremismo y a veces se pasan tanto en sus argumentos como en su desprecio y censura a todo aquel que ose contradecir mínimamente sus razonamientos. Pero no es menos cierto que, si analizas la cuestión y con todas las dudas que a mí me ofrece todo aquello de lo que me intentan convencer sin darme argumentos, las posturas de estos grupos y su propuesta no son dañinas en su mayoría y en mi opinión, nunca está mal tenerlas en cuenta.

Digo en su mayoría porque claro, cuando estos tipos comienzan con el fundamentalismo pues terminan planteando absurdos. Como anécdota ilustrativa yo he visto una manifestación ecologista porque se pretendía construir un campo de golf en una zona donde habitaba una especie de arbusto conocida como los lugareños como “jaramago de los cojones” por lo difícil que es de erradicar. Otra cosa curiosa es que a la manifestación todo el mundo asistió en coche (la mayoría todo-terrenos) que aparcaron en un descampado en donde, mire usted por dónde, lo único que había eran los jaramagos de los cojones antes mencionados y que quedaron aplastados por los transportes ecologistas. He de decir que la manifestación surgió efecto y gracias a dios, ahora los lugareños no tienen un campo de golf que iba a generar doscientos empleos directos pero eso sí, disfrutan a menudo del gracioso escozor que la especie salvada te produce cuando lo rozas.

Aunque sé que es imposible, intentaré pedir aquí que nadie malinterprete lo que digo. Insisto en que, en su mayoría, los colectivos ecologistas son necesarios aunque sólo sea por su función de “pepito grillo”.

A mí, que me encanta el campo siempre y cuando esté limpio, no haya bichos y se mantenga una temperatura ente 21 y 24 grados me gusta que haya un ecologista obligando a la marca de mi todoterreno a hacer un motor más eficiente y con menos emisiones. De hecho, gracias a eso y a la conciencia que se ha instalado en la sociedad, los todoterrenos actuales contaminan menos que los utilitarios de hace una década.

Pero sin embargo yo echo en falta una presión ecologista y de la sociedad en general sobre un asunto que, por una parte contribuye en forma más que considerable al gasto de energía y consumo de recursos (algunos escasos y otros no tanto pero en cualquier caso costosos). Se trata del “sobre-embalaje”. Esa manía que tienen los fabricantes de elementos de consumo de embalar cosas de forma absurda. Por más que lo analizo no encuentro ningún tipo de razón ni ventaja.

Mucho cuidado, que cuando digo lo del sobre-embalaje no me refiero por ejemplo a las bolsas de los supermercados. Para mí eso es un ejemplo de la parte irracional que tiene esa presión ecologista de la que hablaba antes porque vamos a ver.. si queremos favorecer al medio ambiente podríamos haber introducido bolsas con materiales degradables como esas que existen y se hacen con fécula de patata. Es como si para librarnos de los CFC’s hubiésemos vuelto a las nevera de hielo. En la práctica lo que Carrefour ha hecho no es “salvar a la humanidad” sino quitarse unos cuantos millones de coste que por cierto dudo que hayan revertido en bajar precios. Así pues, yo confieso abiertamente que a mí me encanta el Hipercor donde te cobran más pero llegas a la caja y te dan una bolsa como dios manda.

Otro ejemplo de perversión del tema ecológico lo lei no hace mucho hablando sobre el coche hibrido de Toyota, el Prius. Aparte del hecho de que parece que por hacerlo más ecológico tienen que hacerlo más feo, resulta que solo en la fabricación de las baterías se gasta más energía y se vierten más componentes tóxicos que en todo ese supuesto ahorro de emisiones. Sería muy largo de explicar pero curiosamente, las células de las baterías usan una cosa que se llama “espuma de níquel” que no sé que es pero no parece precisamente que sea inocuo y para hacer esto llevan contenedores de Canadá a China para tratarlo. El transporte pensaron en hacerlo en barcos de vela o solares pero al final como no llegaban dijeron, mira, mejor los hacemos diesel aunque claro, un barquito de esos parece que echa mucha cosa negra a la atmosfera (pero eso si, donde nadie lo ve). No obstante la cuestión de este viaje no es el cómo sino el porqué... bueno si alguien piensa en las restricciones medioambientales a las industrias en Canada y en China podría encontrar un buen argumento. Después de todo esto, ahí lo tienes un coche feo y que gasta más que un utilitario normal y corriente.

Aun así uno de los mandamientos de la iglesia de Al Gore es.. “conduce un híbrido” y esa es la causa de que los actores de Hollywood y todo el “quien es quien” de estados unidos vaya a las entregas de premios en su Prius. Es una suerte para el planeta que Brad Pitt recorra los últimos km en un Prius cuando se desplaza de su mansión de LA a la del valle en helicóptero.

Mucha gente seguramente leyendo estos últimos párrafos pudiera incluso escandalizarse por mi nula conciencia ecologista pero sin embargo asumen como lógico y normal el hecho de que el yogur además de su vasito lleve un cartón pintado y tratado químicamente o el paquete de chicles este recubierto con un blíster de plástico duro o te den una camisa y tengas que pedir una tarde libre en el trabajo para desembalarla.

Hay tantos ejemplos que es difícil quedarse con uno pero a mí me ha pasado hace muy poco uno que me inspiró este post. Sabiendo que iba de viaje a Francia una amiga me pidió que le trajese un dvd de una película francesa de los años ochenta que no encontraba en internet. Yo tuve la suerte de encontrarla y la compré . El dvd iba metido en un blíster de plástico que protegía el envoltorio que era de cartón. En un primer momento incluso pensé en que sería la nueva forma ecológica de envolver los dvd’s. Por el camino me preguntaba que sentido tenía una caja de cartón si después tenias que meter un blíster para protegerla. Lo curioso fue cuando al dársela a mi amiga la abrimos y comprobamos que dentro de la caja de cartón donde aparecía la portada de la peli y los créditos, había una funda típica de toda la vida de dvd en plástico con la misma etiqueta con la portada de la peli y los créditos.

La pregunta, alguien me puede decir que aporta eso?. Aparte de cortarte con el “puto plástico de los cojones” que es como yo llamo al blíster cuando lo abro y me hago el corte en el mismo sitio de siempre y tener una cajita de cartón que tarde o temprano va a la basura.. que ganamos con eso?. No tenemos ya una funda?. Si me apuras, un dvd debería ir con un sobre d cartón y punto, pero si ya quieres embalar, acaso no te basta con la funda de plástico?. Riéndonos del asunto mi amiga dijo, y menos más que no es la versión coleccionista, sino seguro que te dan una caja de lata donde meten la caja de plástico donde va metida la funda de plástico donde va insertado el disco.

A los pocos días, volví a hacer mi compra semana y volví a darme cuenta de que tienes dos opciones, o gastas tiempo (que no sobra) quitándole cartones y plásticos innecesario a los productos, o gastas energía enfriando cartón y plástico en la nevera. El hecho es que, después de una compra media, lo normal es prácticamente llenar la bolsa de basura de cartón y de embalajes. Total y absolutamente innecesarios. Y siempre que paso por este proceso me pregunto donde están los medios de presión ecologistas en estos casos. Señor mío, no me quite usted la bolsa del supermercado, la necesito para llevar el blíster donde va la caja en la que se agrupan las cajitas donde van las funditas de celofan en las que se envuelve el papel de plata donde están los chicles.

Y si me obliga usted a llevar tantos paquetes y cuarenta bolsa de rafia (dos o tres que tienes que comprar cada vez que se te olvida llevarte las tuyas) nos se queje de que me haya comprado un todoterreno para ir al súper porque en el Toyota Prius, como hay que meter las baterías de espuma de niquel, no me caben.

9 comentarios:

GenX dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. En todo. Aunque confieso que no conocía el coste ecológico de las baterías de los coches.

Princesa dijo...

Opino lo mismo, aquí sólo damos caña donde y cuándo interesa y generalmente en los extremos, los que menos llegan a la sociedad de a pie.
No soy muy ecologista, no voy a mentir, y en lo único que colaboro es en el reciclaje en casa y porque mi marido es un obseso, pero creo, que detrás de todo esto, hay mucha tontería y que lo que verdaderamente importa, no se toca, porque detrás hay muchos millones de euros que importan mucho más que esa chorrada ecologica...en fin. Que lo has dicho tú todo y muy bien, por cierto.
Saludos,

Raquel dijo...

Yo también estoy de acuerdo contigo y también me cabreo cuando me encuentro con situaciones tan absurdas como llegar del supermercado con tres bolsas y después de vaciarlas se generan espontáneamente ¡cuatro! bolsas de basura llenas de envoltorios, plásticos, cartones y papeles... lógicamente el peso de la basura es menor que el de la compra, pero su volumen siempre se duplica... ¿por qué? ¡no lo puedo entender!


En fin... que echaba de menos que me hicieras pensar un poco...

Un beso grande.

Amaranta dijo...

Y yo que creía que todo esto de las bolsas del carrefour respondía a un apoyo a la industria de las bolsas de basura para que así aumentaran sus ventas, cachis.

Lector dijo...

Lo cierto es que yo he visto a los ecologistas arriesgar el pellejo enfrentándose a balleneros, trabajando en todos los ambientes, defendiendo el planeta. Que haya algunos extremistas, será porque le ponen pasión a lo que hacen. Pero como tu dices...sus propuestas no son dañinas en su mayoría, nunca está mal tenerlas en cuenta.

TitoBeno dijo...

Si Lector, creo que lo digo unas cuantas veces en el post. La maoñia de sus propuestas son beneficiosa o inocuas en el peor de los casos. Eso si, habrá que matizar que muchas de esas cosas en las que se juegan el pellejo son delitos y en algunos casos no producen sino sufrimiento a inocentes.

Pero en cualquier caso, seamos serios, esos ecologistas de los que hablamos son como los reporteros de guerra comparado con los periodistas, una minoría. La mayor parte de los miembros de estos grupos estan para ganarse la vida (y hacen muy bien).

En cualquier caso a ver si algun heroe se juega el pellejo haciendo algo efectivo en contra del sobre-embalaje (aunque la foto no sea tan romántica).

lector dijo...

Yo tengo mas confianza en el ser humano; cuando manifiesta su ideologia, cuando se ubica, se es o no se es.

Miroslav Panciutti dijo...

¿Recuerdas cuando los alimentos no se envasaban? Hace ya bastantes años se empezó en los países desarrollados a insistir en el embalaje de los productos y hemos llegado a lo que hemos llegado (por supuesto, creando un montón de intereses económicos). Ahora resulta que un porcentaje mayoritario de la basura que producimos son los envases. En mi caso, desde luego, éstos superan a los desechos orgánicos en proporción 3 a 1 como mínimo.

En cuanto al ecologismo, suscribo tu escepticismo respecto al dichoso sufijo. En el fondo proviene, me parece, de la necesidad de tanta gente de apuntarse a algo y expresar sus fes con firmeza, sin preocuparse demasiado de matizar ni separar el grano de la paja. En ese sentido, a diferencia de Lector, a mí, cuando alguien manifiesta su "ideología", cuando "se es o no se es", me produce, más que confianza una sana prevención.

Anónimo dijo...

Tienes razón. Pero luego hay que ver la responsabilidad personal de cada uno en comprar ese tipo de productos en lugar de otros;y hablo en concreto de cosas como comprar la fruta embalada en lugar de pesarla, o el embutido en blister, o de no decirle a la panadera que te da media barra de pan: "oye, no me des bolsita que lo llevo en la mano"; y luego quejarnos por la falta de ecología de los supermercados.

Un saludo,
ME