Yes, we can

Pues sí, no hay nada como el poder de la opinión pública. Hoy he leído que, sin duda, acuciados por la irresistible presión mediática generada por mi último post, Carrefour (“el carreful” para los amigos) ha decidido volver a dar bolsas aunque hay versiones contradictorias sobre si vuelven a la bolsa de toda la vida o a esas de fécula de patata de las que hablé.

En cualquier caso, como esto es así, si usan las de plástico ya saldrán los defensores del planeta a quejarse y si optan por las de féculas por una parte surgirán voces quejándose de que, debido a la industria de las bolsas, la comida escaseará en el mundo y por otra, también espero al representante de los agricultores patateros (dicho esto sin ánimo de ofender en lo que se refiere estrictamente al adjetivo) quejándose de que mientas el kilo de bolsa de fécula de patata se vende a cinco euros a ellos le compran el kilo a treinta céntimos.

Pero bueno, en lo esencial podemos decir que es un gran momento para la libertad de expresión y el poder de la opinión pública. Eso siendo modesto, que sin serlo yo diría que es un pequeño paso para este blog pero un gran paso para la humanidad.